Idiomas que se complementan

Idiomas que se complementan

Hay idiomas que se complementan, ciertamente. Esto se puede notar dentro del gran panorama global de los idiomas que, por cierto, se ve bastante interesante y expansivo. Lo que se puede decir con respecto a los idiomas que se complementan, es que todos ellos guardan una gran importancia dentro de lo que significa el desarrollo personal, el desarrollo laboral y el desarrollo cultural de las personas que están interesadas en este enorme campo idiomático. Por supuesto, los idiomas que se complementan se potencian.

¿Cuáles pueden ser buenos ejemplos de idiomas que se complementan? Por ejemplo, inglés y francés, o inglés y japonés, o inglés y mandarín. En todos estos casos, nótese cuál es el idioma común, pero, por el otro, también nótese de dónde provienen los dos últimos idiomas que acompañan al lenguaje común. Esto tiene un ingrediente muy interesante dentro de los idiomas que se complementan. Y es que, precisamente, algunos continentes o regiones del mundo, parecen ser especialmente adeptas a que sus lenguas se globalicen más, por decirlo de alguna manera.

Dentro de todo este panorama interesante que involucra a los idiomas que se complementan, no se puede olvidar que también hay otras lenguas que sirven para entender la expansión global idiomática que puede ser muy interesante en cierto modo. Por el momento, es válido admitir que podemos ser más interesantes a medida que nuestro conocimiento en esta área se acrecienta. Y, por qué no, podemos incluso ser mejores ciudadanos al utilizar más nuestra capacidad idiomática para ayudar a la gente.

Muchos idiomas que se complementan, son tal vez la posibilidad de acceso al que tiene una buena parte del mundo para abandonar, en cierta manera, sus niveles de subdesarrollo en conocimiento. Por eso es que se hacen tan importantes los cursos de bilingüismo en donde, obviamente, se pretende que el estudiante también se haga más sensible a su entorno y pueda determinar, con mayor gusto, cuál es la manera en que va a ayudar la sociedad. Esto es una decisión trascendental que nos debe poner en la cúspide de muchas posibilidades y, por supuesto, sensibilizarnos al respecto.

Los idiomas que se complementan, entonces, son una buena medida de aseguramiento en lo que respecta el buen sentido de lo que se conoce como interés idiomático. Para ello, es necesario decir que hay una enorme responsabilidad entre lo que se quiere y lo que se puede. Es algo importante.

Idiomas mejor fundamentados

Idiomas mejor fundamentados

Los idiomas mejor fundamentados por supuesto que pueden ser una ayuda muy reconocida por los estudiantes. No siempre se puede establecer dentro de los idiomas mejor fundamentados cuál será el número de alumnos que se inscriban dentro de estas posibilidades de enseñanza; pero si hay algo que se debe imponer, o no imponer, sino analizar con frialdad, es que los idiomas mejor fundamentados van a ser los idiomas que más se impongan dentro de las opciones educativas. Es algo consecuente.

Las proyecciones de los idiomas mejor fundamentados son harto interesantes. El idioma español, por ejemplo, está alcanzando cotas de popularización bastante importantes. En cada continente, se está instalando un contingente importante de profesores y métodos que sirven al castellano como una lengua de moda. En este sentido, es importante ver lo que representa una parte interesante de los idiomas mejor fundamentados: que ellos nos sirven para tener, de alguna manera, el sentido de lo que significa la expansión de un idioma en varios territorios.

El ejemplo del idioma inglés es bastante claro. En todo el mundo, es considerada la lengua universal. Es muy importante dentro de los comercios, dentro de las interacciones sociales. Este fenómeno del inglés dentro de los idiomas mejor fundamentados significa que la lengua anglosajona tiene un alto grado de interés, que siempre se refleja dentro de otros parámetros que hay que analizar. Por ejemplo, están las oportunidades laborales, están las oportunidades de intercambio cultural, entre otras. Y esto es un símbolo progresivo de que los idiomas sigan adelante en su consolidación.

Tal vez el francés se está metiendo de a poco en los idiomas mejor fundamentados a nivel global, así como el alemán y el mandarín. Cada vez más se ve a un buen grupo de estudiantes que están adaptando más esta lengua a sus vidas, así como el japonés. Algunas series animadas de televisión, la tecnología, ciertos deportes y otros puntos muy interesantes de analizar, hacen que estos idiomas se noten y se enfoquen cada vez más. No se puede negar que dentro de los idiomas mejor fundamentados, la variedad es bastante importante.

Sí; los idiomas mejor fundamentados están a la vuelta de la esquina para sorprender al mundo, y por ello es que hay tantas hordas de estudiantes capacitándose ya en ellos. Como no podía ser de otra manera, esto claro que hace más grande al mundo y, por supuesto a la vez, también lo vuelve más pequeño.

Lenguas complicadas

Lenguas complicadas

Dentro de la clasificación de oportunidades más o menos sencillas o destacables que tienen ciertas lenguas para ser aprendidas, sorprende mucho que en cierta medida haya unas especialmente complicadas. Las lenguas complicadas hacen parte de una estructura secuencial, al parecer, en la que muchas opiniones parecidas convergen en cuanto a la dificultad de pronunciarlas o de aprender su gramática. Casi siempre estas lenguas, dentro de nuestro ámbito personal y social, están entre las menos estudiadas. Por lo tanto, se tiene que tener cuidado para no herir susceptibilidades cuando se trata el tema.

El idioma alemán, por ejemplo, es considerado por muchas personas como especialmente complejo, sobre todo en lo que tiene que ver con su pronunciación. Muchas son las personas que se quejan de la supuesta dificultad de la pronunciación germánica, y tienen muchos problemas que las hacen desistir de aprender este importante idioma. En este caso particular, bueno, en realidad en todas las ocasiones en que un idioma se considera complicado, hay que tratar de establecer en el buen sentido lo que las personas entienden como difícil para poder ayudarlas.

Otra clase de idioma que para muchas personas resulta un enigma, más bien por su manera de escribirse, es el chino. El japonés también puede caber dentro de esta clasificación. El asunto es que estos se tratan de idiomas idiográficos, en los que no se utilizan las llamadas letras que conocemos nosotros, para sostener la escritura. Un solo ideograma, su nombre correcto, puede significar una idea, un concepto. Igualmente, las palabras adquieren una dimensión muy profunda en este tipo de idiomas.

Otras lenguas complicadas en general, o que pueden considerarse complicadas son el hindú y el árabe. En ciertas regiones se hace especial énfasis en la pronunciación de estos idiomas, por lo que las pequeñas diferencias en las entonaciones pueden causar  muchos inconvenientes dentro del proceso natural del hablado. Por otra parte, las personas tienen que tener también un sentido más despierto hacia las opciones gramáticas de estos idiomas que, por lo general, son acostumbradas a un público que no pone especial énfasis en esta área particular.

Aunque pueda parecer extraño, el idioma inglés puede resultar especialmente difícil por la cantidad impresionante de verbos irregulares que tiene, casi todos ellos relacionados con “to be”. Es cierto que para algunas personas el aprendizaje del inglés resulta más sencillo pero, en general, no se trata de una tarea relajada. Cosas que hay que ver…

Idioma español se consolida en Filipinas

Idioma español se consolida en Filipinas

En Filipinas, el español es el segundo idioma extranjero que más se enseña en distintos centros educativos después del inglés, este último obligatorio dentro de los planes de formación. La agencia de noticias Efe desde Manila, informa que ya son 65 las escuelas públicas que han incluido la enseñanza del idioma español dentro de su currículo académico. El periodo escolar normal en Filipinas comenzará el 4 de junio para la temporada 2012-2013, y es evidente el interés que despierta la lengua que hablamos en este territorio asiático.

Pero de todas maneras, el idioma español es el primero no obligatorio dentro de las estadísticas que conforman la preferencia por el aprendizaje de otras lenguas. Después del español, se encuentran el francés que se enseña en 19 institutos educativos, el idioma japonés en otros 14 centros, y finalmente el alemán en 9. Haciendo un poco de historia, recordemos que las Islas Filipinas fueron nombradas así en honor del rey español Felipe II.

El “imperio español” no pudo consolidarse dentro de este territorio, al que llegó la presencia estadounidense que finalmente se impuso a lo largo del siglo XIX. Volviendo al tema central, un acuerdo en 2009 entre los gobiernos de España y Filipinas certificaba la capacitación de 123 profesores del sistema público escolar de Filipinas para enseñar el “idioma de Cervantes”. El proyecto en su conjunto se llama “Memorando de Entendimiento para la Mejora y Promoción de la Enseñanza de la Lengua y Cultura Españolas”.

Este método de estudio ha sido impartido por el Instituto Cervantes de Manila y en distintas estaciones en el país ibérico. Próximamente se abrirá a jóvenes de 15 años pertenecientes a todas partes y estratos de Filipinas, en un número aproximado que se calcula en 4.500 estudiantes. Así lo ha hecho saber el asesor de Educación de la Embajada de España en territorio filipino. 15 colegios fueron incluidos en la primera fase del tratado de enseñanza, lo que ha visto progresivamente subir sus números en pro de una educación más continuada del español.

Por el momento, sólo una universidad filipina cuenta con un programa en doctorado y master de español, lo cual obviamente está dirigido sólo a profesores. Uno de los objetivos del acuerdo de impulso lingüístico entre España y Filipinas, es precisamente capacitar a más profesores de estratos universitarios para que estén totalmente formados en la divulgación del idioma español. Por ahora, los pasos son lentos pero seguros.

Si sabes un idioma podrías trabajar más

Si sabes un idioma podrías trabajar más

Una consigna que en España parece que está tomando fuerza en el mundo laboral es: si sabes hablar otro idioma u otros idiomas, tendrás más posibilidades de conseguir rápidamente trabajo.

Así lo demuestran ciertos indicios que señalan que las personas que saben como mínimo una lengua aparte del español (y esta lengua que sea preferiblemente el inglés), tienen un 28% más de posibilidades de tener oportunidades en los avisos clasificados.

En el 72% de los casos, las empresas miran con más interés las hojas de vida de las personas que conocen el inglés, lo cual consolida el aspecto dominante que este idioma anglosajón aun conserva en muchas naciones.

Aunque, es cierto, hay un idioma que está causando sensación entre las nuevas oportunidades de trabajo y que hasta hace unos años no se pensaría que llegase hasta puestos de privilegio.

Se trata del francés, el cual ha experimentado un repunte genial dentro de las ofertas de idiomas que se están estudiando con más ímpetu en España y que certifica que seguirá creciendo.

Tal vez esto tiene que ver con el hecho de que España limita con Francia, lo cual genera un importante acercamiento cultural y tal vez de más importantes oportunidades de trabajo y de intercambio de conocimiento.

De todas maneras es necesario aclarar que, de estos datos objetivos ofrecidos por Adeco e Infoempleo, ha habido una reducción muy diciente acerca de la exigencia del conocimiento de idiomas con respecto al trabajo.

De hecho, hace unos años era más común que las empresas solicitasen que una persona supiese un idioma más, tal vez por conceptos de una formalidad supuestamente más interesante y presentable a la vez.

Otras lenguas que se están imponiendo dentro del marco conceptual idiomático en cuanto a referencia laboral es la aparición de nuevos idiomas dentro del interés general que siempre se están tramitando.

Estas “nuevas lenguas” que se tornan más interesantes son, en su orden, chino, árabe, polaco, checo o japonés. Son estructuras que permiten formalizar un campo laboral más abierto en cuanto al conocimiento de idiomas en el futuro próximo y que, tal vez, hagan a España más abierta.